Cadena poética: Eva González, Leandro Murciego, Daniel Quintero y Miguel Olivera

Este posteo de PAMA (Poesía A Mano Alzada) tiene como centro a los poetas. Y aquí hay poetas que le escriben a los poetas. Este posteo muestra una cadena poética construida desde el afecto y los versos de cuatro escritores rioplanteses.

A Daniel Quintero y Leandro Murciego


Cuando un poeta
va al cementerio
lo alcanza una zurda púgil.
Vacía el aire
y besa la lona
que supo a glorias,
reveses y “mishiaduras”.

Cuando un poeta
en un cementerio
aprieta sus labios
tiene razones amargas
que son la nada
y significan todo.

Cuando al poeta
en un cementerio
lo atraviesa lo invisible
tiene certezas
de arrugas propias
y voces ajenas
anudadas, premonitorias
en un poema de lluvia desgarrada.

Cuando un poeta
elige violetas en el cementerio
hace sonar el agua
atrapada en los perfiles
de canillas oxidadas.

Cuando el poeta
guarda silencio en un cementerio
escribe un réquiem con su mirada,
a tientas ciegas
la lengua inválida
mastica un tango sabio
por viejo, traicionero,
negro, malevo y maldito.

Cuando el poeta clava talones
en un cementerio,
arrastra la púa, cabecea
y baila con la verdad.
Tecla y quiebre,
ahogan
cordel y seda
fuelle y seducción
que apodan Noche.

Eva González
(Gardeliana)

Para Eva González y Daniel Quintero

Dicen que los poetas
son una casta extraña.
Que la piel la tienen
más delgada que el resto.
Que -a veces- les duele
hasta la brisa que sopla.

Dicen que son capaces
de pintar amaneceres
con unos pocos versos
y de hacer ocasos
tan tristes y solitarios
que, de mostrarlos,
podrían acabar
de un plumazo
con el universo.

Dicen que dicen.
Yo, en cambio,
estoy convencido: sentencian
-tanto penas de vida como de muerte-.

Leandro Murciego
(Poetas)





Por favor te pido que no avises de mi muerte
que no pongas a nadie en el compromiso
de decir era un buen poeta
o un terrible hijo de puta
que nadie venga con una foto
de cuando éramos buena gente
buenos amigos alrededor de la mesa
repleta de manjares y licores
que nadie venga a levantar copas
quiero ser el muerto menos evocado
que con un solo sorbo alcance
para que traguen y sigan con sus vidas.

Daniel Quintero

(Para el Poemazo de Daniel Quintero)


no tengo todo en orden ni mucho menos…
resulta que el guerrero
se ocupó de los partes de guerra minuciosos
pero omitió un testamento detallado:
“…díganle a todas que las quise mucho…
avísenle a Margot y a Berenice
agarren mi libreta de teléfonos
empiecen por la “A”
(la primera es Alicia- la última es Zulma)
digan “..ha muerto…”
pongan voz de F.M. o circunstancia
den bien la dirección de mi sepelio
y que no falte nadie…
organicen la cola por orden de llegada
que la “ guardia de amor” la formen las veteranas
que las más jóvenes y recientes se ocupen de las luces
midan las lágrimas/ las flores/ el luto/ la congoja
calculen estadísticas-promedios-plusmarcas
hagan de dolor un puesta en valor
(con porcentajes)
y
filmen todo –oigan- filmen TODO
(lo sincero/ lo falso/ las agarradas de las mechas…)
y
así
sin editar
sin cortes
sin inserts
sin efectos
con sonido directo
(de besos/gritos/ puteadas/ promesas y lamentos)
montado en cámara –nomás-
(cine-ojo/ video-verdad/ testimonio/ documental/ registro/ ARCHIVO…)
hablen con Cinemateca
presenten el video en el concurso
y
ganen –carajo!- ganen…!!

“El cristo”
(Ológrafo)

Acerca de Leandro Murciego

Soy Leandro Murciego, periodista el diario La Nación en Argentina hace más de 25 años, poeta y autor del libro "Identidad", gestor cultural y creador del blog PAMA (Poesía a Mano alzada) que nuclea y cura trabajos de poetas hispanoamericanos. Creador y conductor de los ciclos radiales "Noche de Letras 2.0" y "NDL Casual". Además, soy coach ontológico y trabajo profesionalmente como coach y mentor de artistas, mi trabajo es ayudar -en especial- a escritores, cantautores y a personas interesadas, a refinar y enriquecer su estilo literario.
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