“Diccionario de poesía” de Textosintrusos

A mediados de 2019 se reunieron los poetas Alejandro Casabella y Andrea López con el escritor Pablo Mereb y comenzaron a imaginar un libro con definiciones poéticas. Las palabras elegidas no necesariamente debían basarse en la definición real y académica. Se trataba de volar.

Para lograr el cometido zarparon por el océano de las redes en busca de las plumas poéticas. A cada uno de los autores les enviaron o les solicitaron siete u ocho palabras para que las definieran según sus viajes personales, sus almas, sus improntas, sus ángeles.

Según Casabella no fue un camino fácil para estos guerreros de la palabra. Guerreros habituados a las piedras del camino. Guerreros que suelen elegir el laberinto más endiablado, el cielo más nublado, la calle más oscura. “Pero ni el más brujo de los guerreros pudo predecir la tormenta que se avecinaba. Tormenta que traería consigo a una temible e imperceptible alimaña que obligaría a estos amigos a replantearse casi todo.

Así nació el Diccionario de Poesía. Como todo diccionario es una obra de consulta. Como pocos diccionarios, está firmada por más de ochenta plumas poéticas. “Como ningún diccionario, cuestiona el brillo y la opacidad de cada palabrota, con libertad, con vuelo colectivo y colorido. Los que acepten el convite se verán reflejados, o cuestionarán, pequeños mundos en forma de poemas, haikus, microrrelatos, aforismos, grafitis. Idiomas inventados, citas, robos a mano armada, el fútbol, el tango y el rock, la política y la historia, la poesía, siempre la poesía”, explica Casabella.

Y agrega, el editor: “Encontrarán en él: solemnidad y delirio. Textos de galera y bastón y textos en carne viva. Historias redondas, relatos inacabados y aquellos que no empiezan nunca. Mil doscientas cincuenta definiciones. Doscientas ochenta y cinco palabras. Ochenta y cinco aliados que transpiraron tinta en cada página de la cancha. Veintinueve letras. Cada letra, además, rescata una palabra en lunfardo, un libro de poesía y un pequeño fragmento poético de otro libro”.

Jugaron a definir: Anna Pinotti, Bea Lunazzi, Boris Katunaric, Coni Banus, Daniel Quintero, Dardo Festino,  Emmanuel Lorenzo, Emi Lio Bazso, Esteban Moscarda, Fabián Vique,  Fedra Spinelli, Gabriel Pantoja, Gisela Galimi, Leandro Murciego, Leonardo Otermin, Liliana Varela, Malena Martinic Magan, Miguel Martínez Naón,  Noelia Viqueira, Rodolfo Edwards, Rosa Rodríguez Cantero, Silvina Guala, Susana Musculiato, Teresa Korondi, entre otros.

Hernán Casabella, poeta y editor

Kimono#No es una clase de mono oriental. Bien quisiéramos que lo sea para quedar como elaboradores de locos diccionarios. Pero no. Es una prenda oriental.

Lectura# Actividad preferida de los vagos, que la aprovechan para viajar sentados, insertarse alas y equivocarse con la experiencia ajena. Por lo demás nos posibilita hablar con los muertos y ganar sin arriesgar.

Lluvia# Cuando cae embriaga el espíritu y excita la inspiración, a vos y a mí, a escribir, a cantar, a bailar, a jugar… Provoca el Alma de poetas que, a pesar de mojarse, limpian en colores los grises de la vida.

Mentira# Dícese del horario de comienzo de un evento literario.  

Nómade# Estado ideal que se sueña desde el sedentarismo y la exposición a redes sociales todo el año para corroborar, durante las vacaciones, que nada supera la cama y las series.

Ñaupa# Lugar donde habitan los ancestros y nos gritan groserías hacia el presente. También dícese de la gestualidad espiritual de algunos poetas que evocan paradas antiguas y/o originarias.

Oxímoron# Neologismo ancestral de los nórdicos del sur que suelen ser voluntarios rentados de la inteligencia militar para expresar que el silencio aturde.

Poesía# Versos acomodados del chongo que me quiere enamorar… o no. Estros o astros que me inspiran… o no. Rimas que arriman… o síííííí. Poesía son tus nalgas y tu poron… lo demás son letras como en la sopa del invierno ruin… o no.

Quimera# Que alguno de los participantes de este diccionario gane el Nobel de Literatura. ¡Mejor aún! ¡El de Física! 

Relato# Variación literaria de la mentira o postverdad como último destino. Cuando no queda más con qué engañar.

Yute# Como se llama de manera inclusiva a los efectivos de la fuerza
policial. En las marchas actualmente se suele cantar: “Yute, yute,
yute. Yute hije de pute”.

Podés pedir tu Diccionario de Poesía, de editorial Textos Intrusos, en: diccionariodepoesia@gmail.com

Acerca de Leandro Murciego

Soy Leandro Murciego, periodista el diario La Nación en Argentina hace más de 25 años, poeta y autor del libro "Identidad", gestor cultural y creador del blog PAMA (Poesía a Mano alzada) que nuclea y cura trabajos de poetas hispanoamericanos. Creador y conductor de los ciclos radiales "Noche de Letras 2.0" y "NDL Casual". Además, soy coach ontológico y trabajo profesionalmente como coach y mentor de artistas, mi trabajo es ayudar -en especial- a escritores, cantautores y a personas interesadas, a refinar y enriquecer su estilo literario.
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