Los pasatiempos de Cortázar

Cortázar siempre fue un gran jugador. Y no porque le gustara apostar sino porque, a partir de su escritura, nos invita a participar de momentos lúdicos pero vivenciados en la lectura de sus textos.

Varias son las obras que poseen ese carácter. La primera, sin dudas, “Rayuela”, novela de 1963 en la que no sólo su título da cuenta de un juego sino las cuatro formas que el propio narrador propone para leerla. De ese mismo modo, sugiere, en su otra novela “62/modelo para armar” de 1968, que el lector elija la manera de abordarla. De todas maneras, nada es azaroso para Cortázar. Su próxima novela, publicada en 1986 pero escrita en 1949 se titula “Divertimento” y plantea un modo interesante de acceder a la resolución de un misterio a partir de la articulación entre la pintura, la literatura y el espiritismo.

Juegos, juegos y más juegos. Cuentos con nombres que aluden a ellos y que se conforman a partir de los mismos como “Final del juego” en el que las protagonistas recrean “actitudes o estatuas”. Obras de teatro como “Dos juegos de palabras” donde se traslada al lector al territorio surrealista a partir de diálogos teñidos de poesía.

Y, si hablamos de poesía, su libro titulado “Pameos y meopas” de 1971 donde pareciera decir algo que no es (o sí): POEMAS.

Como el mismo Cortázar reveló en una entrevista alguna vez: “La literatura ha sido para mí una actividad lúdica, en el sentido que yo le doy al juego y que usted conoce ya bien; ha sido una actividad erótica, una forma de amor”.

En esta oprtunidad, PAMA presenta “Espejo roto”, un poema que, pensamos, es ideal para jugar. ¿Cómo? Acá les presentamos diversas maneras de leerlo.

  1. Leelo todo de corrido;
  2. leelo empezando por el primer verso y salteando uno;
  3. leé los versos pares primero y, a continuación, seguí con los impares;
  4. hacé el mismo recorrido que el punto 3 pero al revés: arrancá por los impares y seguí por los pares;
  5. leelo empezando por los versos que empiezan con la misma letra y luego, con los que tienen letras que no se repiten;
  6. leelo por orden alfabético con la letra con la que comienza cada verso;
  7. leelo combinándolos en duetos.
  8. Leelo como tengas ganas pero no dejes de leerlo.

RECINTOS

DE OLVIDO

CON FLORES

CON CADENAS

JUEGOS

ESPEJISMOS

RITUALES

DISTANTES

DE LUJO

INÚTILES

Julio Cortázar

(Espejo roto)

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