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Meditación en la Villa, Carlos Mugica

On 7 octubre, 2014 by lmurciego

**Especial memoria**

La poesía no siempre tiene que tener forma de versos, contar con rimas o nacer del puño de célebres poetas, este para mí es un texto tan duro como tierno, tan sentido como poético que nació de la experiencia del sacerdote Carlos Mugica, un cura villero asesinado en mayo de 1974. Un día como hoy (un 7 de octubre) pero de 1930 nacía el célebre pastor que predicó la palabra de Dios y los derechos del hombre por partes iguales…
Este posteo se suma al Especial Memoria.

 

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“Señor: perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos parezcan tener ocho años y tengan trece.
Señor: perdóname por haberme acostumbrado a chapotear en el barro. Yo me puedo ir, ellos no.
Señor: perdóname por haber aprendido a soportar el olor de aguas servidas, de las que puedo no sufrir, ellos no.
Señor: perdóname por encender la luz y olvidarme que ellos no pueden hacerlo.
Señor: yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no, porque nadie puede hacer huelga con su propia hambre.
Señor: perdóname por decirles ‘no sólo de pan vive el hombre’ y no luchar con todo para que rescaten su pan.
Señor: quiero quererlos por ellos y no por mí.
Señor: quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos.
Señor: quiero estar con ellos a la hora de la luz.”

Carlos Mugica
(Meditación en la Villa, 1972)

**Especial memoria**

 

La muerte del Cura Rubio: “El sábado 11 de mayo de 1974, a las ocho y cuarto de la noche, Carlos Mugica salió de la iglesia de San Francisco Solano, ubicada en la calle Zelada 4771, en el barrio de Mataderos. Acababa de ofrecer la misa vespertina y de llevar a cabo una reunión con un grupo de preparación al matrimonio. Mugica salió de la parroquia junto a Ricardo Capelli y María del Carmen Artecos, y caminaron hasta el auto del sacerdote, un Renault 4-L azul, matrícula C-542119, que estaba estacionado junto a la iglesia. Cuando se disponía a subir, alguien lo interceptó. Un hombre, según testigos, delgado y de bigote hirsuto, bajó de un auto estacionado en las inmediaciones y abrió fuego” (Fuente: Agencia de noticias Telam).

 

Una suerte de biografía del Cura Rubio

 

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