Poema de noche vieja, de Leandro Murciego

Llegó fin de año. Muchos cumplieron sus sueños, otros aún tienen un año para seguir intentándolo. En mi caso, como todos -espero-, quedaron cosas en el tintero, pero se me está acabando el papel. Será cuestión de seguir escribiendo en el cuaderno modelo 2022. Para cerrar este año dejo un viejo poema que sufrió algunas adaptaciones para la ocasión.

Antes de transcribir el poema quiero dejarles a todos un enorme saludo, agradecerles la compañía de este año y por seguir formando parte de mi vida.

Les deseo un feliz 2022 y les pido que se animan a soñar en grande y lo más poéticamente posible. Si ven que esto último les cuesta, me escriben un mensaje y hacemos unos encuentros de mentoreo o de coacheo literario. La poesía es algo común a todos. Es más es una de las primeras cosas que conocemos. Pero eso es tema para otro posteo.
Beso grande y a soñar versos…

Antes de terminar el año debería
desterrar algún recuerdo,
esos que hacen mal y lastiman,
despojarme de todas las rimas;
sumar al menos dos nuevos deseos,
abrazar todo a aquello que tengo y no valoro;
inmortalizar las sonrisas de los seres que quiero.

Antes de terminar el año debería
-al menos- deportar algún miedo,
escribir –como mínimo- dos buenos versos,
conseguir tres válidos pretextos
para olvidarnos del tiempo,
abrir un buen vino,
y encontrar un par de motivos
para dar las gracias por todo lo nuestro.

Leandro Murciego
(Noche vieja)

Acerca de Leandro Murciego

Soy Leandro Murciego, periodista el diario La Nación en Argentina hace más de 25 años, poeta y autor del libro "Identidad", gestor cultural y creador del blog PAMA (Poesía a Mano alzada) que nuclea y cura trabajos de poetas hispanoamericanos. Creador y conductor de los ciclos radiales "Noche de Letras 2.0" y "NDL Casual". Además, soy coach ontológico y trabajo profesionalmente como coach y mentor de artistas, mi trabajo es ayudar -en especial- a escritores, cantautores y a personas interesadas, a refinar y enriquecer su estilo literario.
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2 comentarios

  1. Rafael Giménez

    Hermoso poema. Y si… abrir un buen vino y dar gracias por todo lo nuestro.

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