Preguntas sobre escaleras

Beelitz-Heilstätten-P. Howzey (6)

En el Blog esta semana estoy girando en torno de las escaleras y se me ocurren cientos de preguntas:

 

¿Dios y el diablo comparten escalera? ¿Dónde está cada uno?
¿Es la misma escalera la que lleva al cielo y al infierno?
¿Para ir al infierno hay que subir o bajar?
¿Para llegar a Dios hay que sumergirse en uno mismo
o salir lo más posible en busca de todos los demás?
¿Que representan las escaleras en tu vida?
¿Se te ocurren más preguntas con escaleras? ¿Cuáles?

 

Leandro Murciego
(Preguntas)

 

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Foto de P.Howzey

Para ver más de sus brillantes trabajos pueden visitar su perfil:  www.flickr.com/photos/howzey/sets/

Acerca de Leandro Murciego

Soy Leandro Murciego, periodista el diario La Nación en Argentina hace más de 25 años, poeta y autor del libro "Identidad", gestor cultural y creador del blog PAMA (Poesía a Mano alzada) que nuclea y cura trabajos de poetas hispanoamericanos. Creador y conductor de los ciclos radiales "Noche de Letras 2.0" y "NDL Casual". Como coach y mentor de autores, mi trabajo es ayudar a escritores y a personas interesadas, a refinar y enriquecer su estilo literario.
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7 comentarios

  1. Dicen que Dios está en todas partes, por lo tanto el diablo no creo quiera ser menos que él.
    Bajo este razonamiento, no deberíamos subir ni bajar para verlos o compartir su ámbito.
    Lo que si estoy seguro es que la escalera es una forma muy gráfica de demostrarnos que bajar cuesta menos, por lo tanto el camino a Satanás es mas fácil que subir, haciendo esfuerzos para encontrarnos con el Barba.
    Lo que nadie cuenta, es que nuestro cuerpo hace muchos mas movimientos y mucho mas complejos para bajar que para subir las escaleras…..
    Hoy, ni subo ni bajo. Me quedo en el entrepiso con los dos.

  2. Vivir en lo alto,
    en un ático lleno de silencio y luz
    deslizarse o subir hacia la entrada,
    a lo más bajo .
    Escaleras arriba y hacia abajo
    entrar en la otra casa como si fuera un nuevo cuarto donde hacer el amor,
    en camas altas o planas,
    en dos camas unidas por escalones y vecinos que pasan, disimulan o reprochan en silencio tus pelos despeinados, tu cara de sonrisa elevada.
    Saludar y dar los buenos días,
    las buenas noches, los mediodías
    Dejar en la escalera un rastro de caricias y sexos
    una huella constante de deseo compartido
    Esa escalera es ya un pasillo
    de una casa habitada por dos amantes
    con paseantes ajenos de otros pisos,
    por niños y animales que salen del primero, del segundo A, del B, del tercero C…
    Esa escalera es un ascensor de placeres
    en el que transitan también objetos de uso cotidiano que amplía el amor efímero
    hacia la pasta de dientes, los cepillos, los litros de cruzcampo, las comidas o cenas.
    Arriba y abajo
    esa escalera es el everest en conquista diaria,
    el otro lado del espejo,
    la madriguera hacia el país de las maravillas chiquititas,
    los abrazos, la dulzura, la complicidad comunitaria, los secretos.
    Es una escalera de naipes con rey y reina
    que invierten sus paseos solitarios
    para jugar al póker o al cinquillo
    de abajo a arriba
    y al revés
    constantemente.

  3. Muchas gracias por entregarnos tu poesía Assumpta. Es muy bello.

  4. Gracias a ti por esta propuesta magnífica y por tus palabras.

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