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No te enamores – Rivera-Garrido

On 21 julio, 2014 by lmurciego

Día Internacional de la Mujer

Hace un tiempo en las redes sociales circula un texto increíble de la autora dominicana Martha Rivera-Garrido, como la política de este blog es publicar textos sólo con la autorización de los escritores me contacté con ella para ver que posibilidad de contar con sus trabajos en Poesía a Mano Alzada y rápidamente y luego de visitar el espacio dio el «sí».

Este es uno de los primeros textos suyos que formarán parte de este espacio literario y  que con gran placer lo comparto con todos ustedes. 

 

Fuente: Blog entre montones de libros (http://entremontonesdelibros.blogspot.com.ar)

Fuente: Blog entre montones de libros (http://entremontonesdelibros.blogspot.com.ar)

 


«No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe…
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca.
No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias. Una a la que le gusten los juegos de fútbol y de pelota y no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.
No te enamores de una mujer intensa, lúdica y lúcida e irreverente.
No quieras enamorarte de una mujer así.
Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, JAMAS se regresa

Martha Rivera-Garrido
(No te enamores)

Para leer más textos de ella en el blog hacer clic aquí

ADEMÁS:
 Los 36 POEMAS más leidos; los 12 podios de 2014, Mes por Mes

 Para leer más TEXTOS del autor de este blog (Leandro Murciego)  Hacer clic aquí

 

 

Rivera-Garrido

Sobre la autora: Martha Rivera-Garrido  es poeta, narradora y ensayista dominicana, que nació el 19 de enero de 1960 en Santo Domingo, República Dominicana. Es biznieta del gran poeta dominicano Gastón Fernando Deligne. Rivera-Garrido también se desempeña como investigadora y articulista de opinión, destacada en la promoción literaria denominada «Generación de los 80s».
Estudió Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y ha vivido, además de en su país, en las ciudades de Nueva York y Miami, E.U.A. y en San Juan de Puerto Rico.
Fue coeditora de la publicación feminista Quehaceres, del Centro de Investigación para la Acción Femenina, CIPAF, y miembra del Consejo Editorial de la revista Umbral, publicada por lo que fuera el Consejo Presidencial de Cultura.
Parte de su obra ha sido traducida al inglés, italiano, portugués, francés y alemán.
En el 1996 ganó el Premio Internacional de Novela Casa de Teatro, con su opera prima «He olvidado tu nombre», la cual luego sería traducida al inglés por la profesora de la Universidad de Harvard, Mary Berg, y publicada en esta lengua por la editorial White Pine Press, con el título de «I´ve Forgotten your Name», en el año 2004.
Entre sus obras se destaca:
-Geometría del Vértigo (poemas). Editora El Nuevo Diario. Santo Domingo, 1995.
-He olvidado tu nombre (novela). Ediciones Premio Casa de Teatro, Santo Domingo, 1997.
-I´ve Forgotten your name (novela). White Pine Press, Boston, E.U.A., 2004.
– Enma, la noche, el mar y su maithuna… (proemas). Editora El Nuevo Diario, Santo Domingo, 2013

Los que quieran conocer más sobre Martha Rivera-Garrido podrán visitar su blog: Su boca es su medida

 

 

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22 Responses to “No te enamores – Rivera-Garrido”

  • Sor M. Benitez

    Bellisimo! Con toda y la esencia… un vivo retrato de mi ser. Me encantò.
    Gracias Leandro . !!

  • Fabian

    Buen texto. Nos arrastra a episodios cinematográficos ,« El lado oscuro del corazón»

  • Mabel Grigera

    Bello!!!!!!!!!!!!! Lo compartí en mi página.Gracias Leandro!!!!!!!!!!!!!Feliz finde.Un abrazo para vos y un beso a Eva.

  • Nuria Gomez Madrid

    Que hace una mujer así cuando ella se enamora? Ya sabe encajar los golpes de rupturas y comienzos. Pero?
    Qué hace cuando en la mitad de su vida se sigue enamorando sin perder la ilusión de lo perdurable.
    Cansada de no regresar ella de nadie, sigue viviendo.

  • Y nosotras que tenemos la dicha de conocerla y compartir espacio. Grande Martha!

  • Me ha gustado mucho, tiene una voz poética muy personal e intensa.
    Un abrazo.

  • Mery

    Hermooosooo !! Gracias.

  • Neiden Regino

    Me encanta la poesia «No te enamores» muchas gracias Martha por esos animos a la vida y sobre todo por la nobleza de compartirlos.

  • Rafael

    Bonito texto, una Pena que su inspiración sea «prestada» lean a Charles Warnke y entenderán lo que digo. Creo que hay una traducción al castellano en elmalpensante.com

    • lmurciego

      Rafael, gracias por comentar y traer una polémica a este espacio cultural. Todas las polémicas nos nutren y nos hacen crecer…

      Desde ya te cuento que factiblemente el texto que mencionas de Charles Warnke sea motivo de inspiración pero en verdad aunque comienzan con el mismo disparador y la idea generadora parece salir del mismo saco por lo que he leído es bastante diferente. igualmente para evitar todo tipo de parcialidades por mi comentario aquí lo dejo abajo pegado.

      ***
      Sal con una chica que no lee (Por Charles Warnke)

      Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.

      Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.

      Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.

      Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

      Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

      Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

      Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.

      No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.

      fUente: elmalpensante.com
      (http://elmalpensante.com/articulo/1904/salir_con_chicas_que_no_leen_salir_con_chicas_que_leen)

  • Oscar W. Guerrero.

    «Una mujer así» ……
    ¿ Dónde está ?
    La única que conozco , ha estado en mis sueños por muchos años.
    Hemos convivido , reído y llorado juntos.
    Hemos cantado y bailado bajo la lluvia.
    Todo éso en mis sueños y en las más puras y tiernas fantasías de mi mente.
    Durante todos éstos años ha sido la musa de mis canciones y poemas secretos ,
    la amazona que me acompaña en todas mis batallas ,
    mi sirena salvadora de naufragios ,
    mi diosa de todas las mitologías , el ángel que me consuela cuando durante milenios no me han querido dar posada en el cielo ni en el infierno.
    Ella es todo éso y mucho más.
    Sus defectos son virtudes , y sus virtudes superan la perfección.
    ELLA es sólo ELLA , sólo mía , sin nombre ni apellido y de ningún lugar.
    Existente sólo en mi pequeño universo , en otra era y en otra dimensión.
    Pero la llevo conmigo siempre en mi mente y mi corazón.

  • Mabel Grigera

    Hermoso!!!!!

  • Mabel Grigera

    Abrazo y beso a Eva.

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