Todo lo que hay que saber sobre el mentoring literario

El mentoring -a diferencia de lo que muchos imaginan- no es algo nuevo ni un método revolucionario que llegó de la mano de las nuevas generaciones. Muy por el contrario. Este sistema de aprendizaje es casi tan viejo como el mundo. Era el que utilizaba el hombre de las cavernas para transmitir los conocimientos a sus hijos. Aunque quien lo puso en palabras por primera vez fue Homero en su poema épico La Odisea.

Cuando Ulises, rey de Itaca, partió para participar en la guerra de Troya encomendó a su amigo, Mentor, la educación de su hijo Telémaco. La responsabilidad de Mentor era la de educar, entrenar y desarrollar al pequeño príncipe heredero con el objetivo de que pudiera convertirse en el futuro rey. Para lograr tal fin, Mentor y Telémaco emprendieron un viaje en el que el primero le ofrecía sus conocimientos y experiencias al pequeño. El recorrido, que los llevó por toda Grecia, vinculó al aprendiz y al guía estableciendo una relación de gran confianza que se convirtió en el pilar de ese proceso de aprendizaje.

¿Qué es un mentor?

Con el tiempo, la palabra mentor sirvió para designar a la persona que, a partir de una relación de confianza, se ocupaba de la guía, consejo y enseñanza de otra -generalmente más joven o inexperta- en determinadas cuestiones. Hoy, este concepto se vincula con el desarrollo de otra persona como resultado del vínculo o contacto personal, ofreciendo sus conocimientos, perspectivas, visión de futuro y consejos. Todo lo adquirido o desarrollado se obtiene a través de un proceso cuya base es pragmática.

“Los griegos basaban esta relación en el principio humano de supervivencia. Los humanos aprendemos habilidades, cultura y valores a partir de otras personas a quienes respetamos o admiramos”.

Adriana Carel, fragmento de su libro “Mentoring, aprendiendo de nuestra gente”

Maestros y discípulos

Si bien la idea del guía-pedagogo y el aprendiz tuvo su origen en una sociedad en la que los saberes eran para unos pocos, de maestros y discípulos está llena la historia. Por ejemplo, el filósofo griego Sócrates fue maestro de Platón y éste, a su vez, de Aristóteles. Por su parte, Jesús, uno de los personajes más conocidos en todas las culturas, tuvo 12 famosos discípulos: Pedro, Andrés, Santiago el Mayor, Juan, Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, Santiago el Menor, Judas Tadeo, Judas Iscariote y Matías.

La proximidad con el maestro garantizaba al aprendiz o discípulo aprehender de él saberes, costumbres y hasta maneras de comportamiento ético y moral. Sin duda, desde la Antigüedad éste fue uno de los modelos pedagógicos más utilizados y efectivos.

Steven Spielberg: “Parte de ser un mentor es confiar en las personas que estás guiando” // PAMA

Maestros literarios famosos: los pre-mentores

Y la literatura no es la excepción. La historia de las letras está plagada de casos de autores famosos (guías, una suerte de pre-mentores) quienes, gracias a la proximidad y al trabajo conjunto, fueron formando (dando forma) a sus discípulos. Tal es el caso de Sherwood Anderson que fue maestro de William Faulkner (Nobel de literatura en 1969), Ernest Hemingway y Scott Fitzgerald.

Otro caso famoso es el de Samuel Beckett y James Joyce. Ambos autores irlandeses coincideron en los años 20 en París. Los dos eran empleados en la reconocida Escuela Normal Superior. Entre ellos se generó un vínculo que marcaría a fuego a Beckett quien en alguna oportunidad confesó: “La influencia de Joyce sobre mí fue enorme. Él me hizo dar cuenta de lo que es la integridad artística. Algo fundamental para cualquier escritor”.

El mexicano Octavio Paz, ganador del premio Nobel de literatura en 1990, era admirador y discípulo de otro premio Nobel (1971): el chileno Pablo Neruda. Luego, la relación entre ambos se deterioró fruto de las diferencias ideológicas. Paz, a su vez, fue mentor de otro escritor mexicano: Alberto Ruy Sánchez, creador de unos 30 libros de ensayos, poesía, cuentos y novelas. Su obra ha sido elogiada por Octavio Paz, Juan Rulfo, Alberto Maguel y Claude-Michel Cluny, entre otros.

¿Qué es el mentoring literario? ¿Qué se puede trabajar con el mentoring literario? ¿A quién está dirigido el mentoring literario? // lmurciego@gmail.com

¿Qué es el mentoring literario?

Es un servicio de asesoría personalizada (uno a uno) en la que un escritor/coach ontológico comparte conocimientos, habilidades, experiencias, aprendizajes, ofrece consejos y guía con el objetivo de solucionar los problemas que puedan surgir en el proceso de formación de un artista o de una obra.

Por medio de este proceso se puede trabajar desde la formación de una voz literaria hasta el cambio de ella; la adquisición de una dinámica creativa o de una metodología de producción, la corrección y autoedición literaria. Se pueden sumar herramientas y recursos. También, proyectar, desarrollar u organizar el trabajo artístico vinculado con la creación de nuevas obras pasando por la resolución de conflictos en distintas etapas.

Para qué sirve un mentor literario

Hay muchos autores o principiantes en el arte de la escritura que piensan que el proceso artístico es algo íntimo y que demanda aislamiento y una alta cuota de recelo. El temor al robo de la obra o al plagio hace que muchos autores encaren el proceso creativo en el más absoluto ostracismo. Pero los seres humanos somos seres sociales y, como tal, todo lo que hagamos tiene que ver no sólo con un contexto social, histórico, político y económico determinados, sino también con la existencia de otros (llámense lectores, pares o mentores).

El escritor requiere -siempre- de la mirada de un otro para lograr contrastar su realidad, su visión del mundo y, de esta forma, poder confrontar su universo creativo. No hay obra -ni la mejor- que no se enriquezca con otro. Es aquí donde resulta vital la existencia de un mentor o guía que invite a la reflexión, que proponga diversas miradas y que motive a la exploración y utilización de nuevas herramientas literarias.

¿Qué es un mentor literario? ¿Cuál es la función del mentor literario? ¿Cómo trabaja un mentor literario? // lmurciego@gmail.com

Un mentor para sumar experiencia

Aún más necesaria es la presencia de un mentor para aquellos que se inician en el complejo y extenso camino de las letras. Él se convertirá en el guía del escritor-mentee. El mentor -un escritor experimentado- debe indagar (para identificar cuáles son las inquietudes, preocupaciones, objetivos y metas literarias), escuchar, aconsejar, organizar, guiar y producir feedback. Además, buscará maximizar el potencial del mentee, desarrollando sus competencias, mejorando su rendimiento, generando rutinas de trabajo y ayudándole a progresar en su formación literaria.

¿Cómo se logra? El mentor crea una relación de gran confianza (tanto humana como artística) que contribuye con el desarrollo del escritor-mentee. Y, por medio de una serie de técnicas y herramientas determinadas, busca el enfoque y la claridad de las ideas del mentee (artista).

Leandro Murciego

Escritor, periodista del diario La Nación de la Argentina desde hace 25 años y coach ontológico y mentor literario.

¿Para qué es ideal el mentoring literario?

Si querés iniciar un proceso de mentoring literario

  1. Envía tu solicitud a:
    poesiaamanoalzada@gmail.com o a lmurciego@gmail.com
  2. Allí escribí qué es lo que te gustaría lograr o mejorar. Adjuntá tus datos de contactos (mail, usuario de Skype, Telegram, etc.) y preferencias de fechas y horarios.
  3. A la brevedad, me pondré en contacto con vos para establecer un plan de trabajo, cantidad estimada de sesiones y posibles horarios.

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